El pasado Sábado, mientras estaba en el pontón de salida, me daba la sensación de que iba a hacer una buena carrera. Incluso cuando monté en la bici seguía teniendo esa sensación. Salí de la natación en el grupo cabecero. Eso me dio un puntito de motivación. En bici me limité a ir a rueda, escondido del viento en todo momento. Esperaba a correr a pie.

Sabía que había gente que iba a intentar hacer algo en la bici. Pero mi objetivo era valorar como estaba corriendo. En la entrada a la transición me bajé el primero del grupo, y empecé a correr delante. A los 500m me dí cuenta de que las piernas no funcionaban correctamente. Pasado el km 5 salté la vaya y volví andando a boxes.

Saber que nadando no estoy mal, me alegra. Pero no mis sensaciones a pie. Borrón y cuenta nueva. Acabará saliendo.

Hubo algo de tensión añadida en la prueba. Muchos triatletas que no dejaban el casco en sus cajas  o pisaban la línea de monte, tenían que parar 15”  al lado de un juez. Me parece demasiado tiempo de sanción, pero tienen que poner un límite y que los boxes no parezcan un mercadillo.

La gente del público tuvo que quedar un poco fuera de lugar. Javi yendo 2º se paraba, y mientras tanto Frodeno le adelantaba en la última vuelta. Así sucedió con más triatletas. Por suerte Javi pudo volver a dejar atrás a Frodeno y sumar unos buenos puntos para el Mundial.

Al día siguiente viaje de vuelta, no puede ver la carrera femenina. En casa pude ver el resumen de la prueba y las favoritas estuvieron de nuevo delante.

A Kizbuhel no solo me gusta venir por lo bonita que es la prueba, con una organización perfecta, sino por como cuidan el medio ambiente. Mientras entrenaba me dí cuenta que en las papeleras ponen bolsas. Son para que la gente recoja los excrementos de los perrros. Esto es solo un ejemplo, porque solo dando un paseo por el pueblo te das cuenta de lo limpio que esta todo.

 kizbuhel