Running para adelgazar. ¿Cuándo puede ser contraproducente?

entrenar sobrepeso

Mucha gente quiere perder peso, y para ello recurren a diversas opciones que resultan atractivas por su rapidez y eficacia, e indiscutiblemente  entre las primeras alternativas destaca el running por tener tantas cualidades para la perdida efectiva de peso. Es así como entonces muchas personas empiezan a correr, sin embargo, deben de tener en cuenta factores importantes que harán de esta actividad un aliado en su desempeño y posteriores resultados; por lo que una de las cosas a las que hay que ponerle el ojo es a que si se tiene sobrepeso, correr se hace más complicado y hay mayor riesgo de lesionarse.

Estar subido de peso es un mal que a muchos afecta hoy en día, pero principalmente a aquéllos que por factores patológicos les han sumado razones que contribuyan a su ganancia de peso; o incluso para quienes por sus largas jornadas de trabajo son víctimas del sedentarismo, estrés y falta de tiempo para ejercitarse o tomar comidas saludables. A pesar de ello, la acumulación excesiva de tejido adiposo o graso de forma anormal más allá de convertirse en un problema o molestia estética llega a atentar contra la salud del individuo, siendo esto lo que se conoce comúnmente por sobrepeso y obesidad. 

fat running

En el caso particular de las personas que presentan estas patologías, no se les recomienda que de buenas a primeras para su tratamiento empiecen con correr. Esto sonará raro pero, la razón por la que no se hace es porque en gran medida puede ser muy peligroso para su salud. Ya que el cuerpo no está acostumbrado al impacto que genera esta actividad física, éste requiere que los principales órganos –como el corazón y los pulmones- tengan que adaptarse a los cada vez más exigentes niveles de resistencia, con los que anteriormente no contaban, para lo cual además, los músculos de las extremidades inferiores deben contar con la aptitud que le dará un previo fortalecimiento pues el peso a soportar tras cada paso será multiplicado hasta unas 3 veces del real.

En este sentido, lo que se quiere evitar a toda costa es una lesión, por lo que se deberá cumplir con un entrenamiento que tras un par de semanas de ejecución, cumpla con el fortalecimiento general de la musculatura ósea, lo cual se podrá hacer -según las posibilidades de cada quien- tanto en un gimnasio como en la propia casa, claro está, habiendo calentado previamente para que cada músculo y articulación se encuentren listos para los respectivos ejercicios de fortalecimiento.

Ese será el paso clave para dar el siguiente nivel, comenzar a hacer caminatas bajo un ritmo controlado pero rápido, con duraciones entre 25 y 30  minutos a un ritmo constante haciendo un esfuerzo por no detenerse. La duración y cantidad de caminatas irá incrementándose a medida que el cuerpo lo acepte, de manera gradual, con lo que llegar a hacer caminatas diarias por alrededor de los 40 minutos a 1 hora sería lo ideal.

Una vez logrado el primer paso, se podrá empezar con trotes la primera semana alternando en cada sesión con caminatas en las que con mucha precaución se dejen atrás y se añadan gradualmente más minutos de trote que de estas, para que al llegar a trotar corrido el primer kilómetro el cuerpo esté listo para dar con su objetivo: ¡Correr!

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El secreto para triunfar y lograr este objetivo es la constancia, la fuerza de voluntad y una buena actitud ante todo ya que el proceso no es rápido ni los resultados inmediatos. Además, es muy importante que se acompañe el proceso con un chequeo médico y una sana alimentación que contribuya a la pérdida de peso saludable mientras se añaden simultáneamente los nutrientes esenciales que repararán el daño ocurrido y proveerán al organismo de lo que necesiten para progresar. De manera superficial, la indumentaria a utilizar debe ser la acorde, haciendo énfasis en el calzado, y la vestimenta, puesto que los primeros le darán el soporte y amortiguamiento esperado al cuerpo para minimizar el impacto; y lo segundo, facilitará la transpiración y termorregulación de la persona con el fin de hacerles sentir cómodos en el proceso.