¿Pensando en mejorar tu entrenamiento con música?

chica corriendo

En algunas ocasiones necesitamos de un estímulo que nos proporcione el empujón que esperamos para dar el primer paso al entrenamiento, en este caso cuando ya el despertador ha cumplido su función,  quedar con una buena lista de reproducción en nuestro Smartphone o reproductor de música será el plan perfecto ya que sacaremos esas ganas internas por mejorar y aprovecharemos la jornada.

La música es arte, es vida, e indiscutiblemente un buen aliado en nuestro entrenamiento diario ya que hará más agradable la jornada, nos entretendrá tanto hasta el punto que impedirá que el camino nos aburra o nos desmotivemos puesto que al mantenernos enérgicos  es posible que tengamos un mayor rendimiento mientras gozamos de mayores beneficios a todo nivel.

musica brazalete

Como la música nos estimula desde adentro podemos contar con que nuestro sistema circulatorio se active aún más. Se optimizan arterias y venas dilatándose en 25% lo que implica que la sangre circule mucho mejor sin contratiempos suministrándola  en los músculos con lo que podrá mantener estable el ritmo sin dejar que surja la fatiga.  A su vez la dopamina liberada en todo nuestro cuerpo, es la causante de nuestra buena disposición, buen humor, alta motivación, y deseos de continuar. Así que si de desánimo se trata, falta de motivación o fuerzas, la música le pondrá fin a esa indecisión y te dará el impulso que necesitas para rendir.

Es necesaria la música, pero ¿cómo saber cuál es la correcta?

Son innegables los beneficios que nos aporta la música en nuestra vida en general, en el entrenamiento en específico, nos aporta energía para movernos y recuperarnos, pero hay que tener claro que en estos casos no se puede usar cualquier música sino que hay que saber distinguir cuál es la correcta.  Según estudios realizados por Karageorghis, un experto que se especializó en los efectos producidos por la música sobre el rendimiento deportivo, la música seleccionada debe cumplir con algunas características que nos permitirán sacar el mayor provecho de la sesión, teniendo entonces que deben tener lo siguiente:

  • Un ritmo que proporcione impulsos energéticos con el que podamos acompañar cada paso dado, logrando incrementar la intensidad y la resistencia tras cada movimiento. Así que hay que descartar por el momento canciones lentas que no nos aportará más que flojera.
  • El tiempo debe tener entre 120 y 140 pulsaciones por minuto o bien llamados BPMs, indispensable para los entrenamientos moderados. Sin embargo, para los más intensos y avanzados, como el running o spinnig las canciones con 180 BPMs son las ideales, a su vez para estiramientos o actividades de relajación sucederá lo inverso y deberán escucharse las canciones de al menos 60 BPMs que propicien tranquilidad.
  • Siempre se debe añadir a nuestra lista personal canciones que propicien una actitud positiva, que se asocien con perseverancia y buenas vibras. Pueden ser aquellas que nos recuerden eventos agradables, fiestas o festivales.
  • El contenido de cada una de ellas debe ser positivo y siempre de nuestro agrado, para poder vibrar junto a sus letras y además mantener el ánimo tras cada paso.

escuchar musica

Ahora bien, deben tenerse en cuenta todos estos aspectos para poder gozar de los buenos efectos de la música durante el entrenamiento. Un buen dato sería agrupar canciones según la actividad  a realizar, para así hacer fácil el paso de una intensidad a otra de manera gradual sin que represente un choque.

Por ejemplo, para los corredores que no pueden ser arrítmicos, se recomienda sesiones completas de un mismo tipo de música, así que mantener un listado de drum&bass es una opción muy energética, ya que pasar de un tiempo a otro de buenas a primeras hace que el cuerpo no se sienta bien y que se dañe todo lo avanzado, de esta manera puede cambiar la respiración, el paso, la zancada, y hasta la disposición.