Sydney, diez años más tarde.
Me voy a comprar una luz de minero. Ahora os contaré porqué.
Este lunes pasado llegué a Sydney, para encontrarme con mi colega Alberto Trillo. Cogí un traxi comunitario desde el aeropuerto a su casa, en Darlington, así sale más barato el viaje, y son solo 20' con gente que no conoces. A las 22h llegué al punto de encuentro. No me costó encontrar su casa, andaba por la calle y escuché: ¡ animal pasa pa casa ¡, era Trillo. Entramos en casa , muy grande por cierto, parecía un laberinto, pero compartida por más estudiantes. Cenamos pronto y a dormir, casi no hubo tiempo ni de saludarnos, y eso que llevábamos 7 meses sin vernos. A la mañana siguiente comenzaría la jornada de entreno muy temprano.
Eran las 5 h am, escucho a Alberto bajar por la escalera a gritos, no había tiempo que perder, la grupeta salía a las 6h, y aun había que cruzar media cuidad.
Imaginaros recién levantados, montando en bici entre coches y semáforos, con el pavimento mojado y totalmente de noche. Y siguiendo a un tio con una luz en el casco, que parece que vaya a disputar un etapa del Tour. Pues es así como empezaba el primer día de entrenamiento en Sydney.
Fueron 15´ de tensión, hasta llegar al lugar desde donde sale la famosa grupeta de la que tanto me había hablado Alberto. Al llegar allí, había solo tres ciclistas! Nadie quería salir con lluvia, nosotros si. Además lloviendo con 20 grados no se pasa frio.
Pensé que había pasado lo peor, y tenía razón, pero seguí “flipando”, íbamos por la autovía a 40 km/h de media, a oscuras aun, y con mucho tráfico. Incluso pasamos por debajo del aeropuerto, antes de meternos en el túnel mire para arriba y pude ver un avión de la THAI tomando tierra.
La ruta que hicimos fue ir hasta Cronulla, donde estuvimos concentrados en el año 2000, antes de los JJOO. Me sonaba mucho la zona. Por ese lugar me acuerdo de entrenar con Macca y Eneko, dos que luego coincidieron para pelear por Hawai.
Ya de vuelta a Sydney, pasamos por cerca de donde se hizo el triatlón en los JJOO. Que recuerdos, aun tengo la imagen de la Opera House a reventar de público. Para mí la mejor carrera que hay en distancia Olímpica es Sydney.
Llegamos a casa sobre las 8:30 am, comer algo y luego a nadar. Fuimos a nadar a la Piscina “Ian Thorpe “, espectacular. En medio de la cuidad y con una cristalera que daba luminosidad a todo el vaso, a parte de que sea mucho más motivante nadar cuando ves algo más que muros a los lados.
Por la tarde sesión de carrera en Centenial Park, precioso. Me recordaba a Central Park de Nueva York. Corrimos durante una hora, todo en césped, un lujo para las articulaciones. Además un ambiente increíble, lleno de gente, corriendo, rodando en bici, y hasta montando en caballo.
Así son los días, para nosotros, en Sydney. Luego hacemos alguna otra cosa, ir al super, de donde puedes sacar el carro de la compra y llevarlo hasta casa, luego lo pasan a recoger. Despues de entrenar nos juntamos Trillo, David(un chaval gallego, que hasta vivio en Ordes , de donde soy yo) y Jose un madrileño que también esta aquí aprendiendo inglés. Pero de inglés nada, solo hablamos español, o galego.
En cuanto a mis piernas, ya van mejor. Empiezo a notar que la carrera del otro día me dio un puntillo de ritmo. La semana que viene iré a reconocer el circuito, y también me mudaré al hotel de la organización, tenemos el briefing obligatorio allí, y asi también no me tengo que desplazar el día de la carrera.
Algo que me sorprende es la cantidad de comida que ingerimos durante el día, todo el día tenemos hambre, y yo me noto fino, pero en el super ya son colegas.
Nada más por hoy, nos vamos a dormir, que mañana la grupeta promete, hemos organizado la semana para que coincida el entreno fuerte de bici para cuando vamos con el grupo, así no tendremos problemas por si la cosa se mueve.
Actualizado ( Jueves, 01 de Abril de 2010 03:13 )











