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| Mi día a día contado en primera persona. |
Último día en Hawai
Bruce y yo nos levantamos a las 6 am. Desayunamos tranquilamente y luego fuimos en su “track” a la playa. Allí nadamos durante una hora. Acabando con buenas sensaciones. Después de nadar corrimos un rato juntos. Yo completé hasta casa, casi 2h con series por medio. Luego toco hacer la comida y echar una siesta. Me levanté y me tomé un café. Bruce no duerme la siesta, a mi me hacía falta, además quería entrenar en bici bien por la tarde. Para rodar en bici fuimos en coche hasta cerca de donde se puede ver a Josh. Una ola gigante que no sale todos los años, hay que esperar a que haya un condiciones especiales en las mareas. Cuando saben que Josh va a “ venir” aparecen en la isla montón de surfers. Para poder surfear ésta pedazo de ola necesitan potentes motos de agua, que arrastran a los surfers hasta donde pueden empezar a cabalgar a Josh. Me quedo con las ganas de verlo en directo.
A lo que iba, comenzamos a rodar en bici en la carretera que va a Hana. Al principio es ancha y con unos repechos bastantes pestosos, donde entra mucho viento. Luego se va cerrando la vegetación, la carretera se llena de curvas y repechos mucho más agradecidos, es como una carretera de clásica. Mi amigo Marcel Zamora la denominó la mejor carretera del mundo. Al principio no le creí. A medida que pasaban los kms me dí cuenta de que era cierto. Me acuerdo de que empezó a llover a tope, parecía un monzón. Madre mía, no se veía nada! Empezó a escampar y de repente me dio la sensación de estar en un túnel, rodeado de vegetación que parecía comerse la carretera. Esa zona es tan húmeda que cuando tocas un árbol parecer que sea una esponja, suelta agua. Dejé a Bruce atrás, no iba bien con el piso húmedo y su cabra. Yo hacía tiempo que no disfrutaba tanto de las trazadas en mojado, el asfalto tenía muy buen grip. Me acuerdo de que Bruce me había dicho que me diera la vuelta cuando llevara una 1h más o menos, sino no nos daría tiempo a llegar. Pero seguí un poco más, me encantaba la carretera. Pensé si luego vuelvo rápido me da tiempo a llegar antes de que se haga de noche. Bajé un puertecillo de 3km. A la vuelta cuando lo subí, vaya sensaciones!! Me notaba pletórico. Hice una especie de crono hasta alcanzar a Bruce. Cuando me vio me estaba esperando, fue cogerle y se puso a esprintar. 50 años y me estaba atacando cual juvenil!!! Fue divertido. Los últimos 20km totalmente a oscuras. Y mi coleguilla en vez de aflojar me pedía relevo. Tuve que sacar al ciclista callejero que era de pequeño en Ordes:) Llegamos al coche y nos echamos unas buenas risas. Le dije que era un picado, pero le sentó como un piropo, me comentó que quería reventar a todos los jovenzuelos con los que coincidiera. Después de la etapa en línea venía mi crono personal, hacer la maleta en tiempo record y salir pitando para el aeropuerto. En casa la novia de Bruce, Kim, nos tenia preparada un poco de pasta. Menos mal, yo ya me mareaba de hambre:) En el aeropuerto fue el lugar de la despedida, no me gusta nada esto. Y a ellos tampoco. A final lo típico:” venga vete ya!!” Montarme en el avión fue un palo, con todos los viajes que llevaba y dejar allí a mis colegas me ponía triste:( En cuanto subí al avión le dije a la azafata que a mí no me despertaran, que venía cenado y dispuesto a dormir a tope. Por delante 30 horas de viaje, pasando por San Diego, Houtson, Panamá y Medelllin, desde aquí 1h hora en furgoneta hasta Guatapé. Llegaría justo para meterme en cama. Actualizado ( Jueves, 17 de Noviembre de 2011 06:47 ) |
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El último día en Hawai lo aproveché a tope para hacer un buena jornada de entrenamiento.
Para llegar a Maui tuve que hacer un par de escalas. Huatulco-México fue la primera. En DF hice noche Y me invitaron a una cena-cumpleaños. El padre de mi amiga Lucia Mijares cumplía 60 años. Mi escala en una de las ciudades más grandes del mundo fue muy agradable. Volveré con más calma para conocerla un poco mejor.
¿Por aquí?" Esto es lo que le preguntaba a Jorge Naranjo el primer día al llegar a Huatulco. Estábamos reconociendo el circuito de ciclismo y nos sorprendió la subida que había, y también el asfalto, lleno de baches. Esta carrera pintaba dura. Natación en el mar, ciclismo duro y ratonero, la carrera a pie con una buena subida. Aunque lo que iba a endurecer la prueba de verdad, sería el calor y la humedad. Para mi es la carrera más dura del año. Si llegan a hacer la Gran Final aquí, se hubiese liado parda.